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Visita Barcelona en coche de alquiler

Barcelona es una tierra cosmopolita bañada por el mar Mediterráneo, donde yacen restos romanos, las esculturas más bellas y singulares y barrios medievales llenos de encanto y tradición, todo ello es un reflejo de su historia y cultura. Pero la ciudad condal es mucho más, es teatro, música y danza, es gastronomía y fiesta, con diversas celebraciones populares para disfrutar.

Los máximos exponentes de la arquitectura catalana, Lluís Doménech i Montaner y Antoni Gaudí, dieron lugar a algunas de las construcciones más bellas de Barcelona, de ahí que la UNESCO decidiera convertirlas en Patrimonio de la Humanidad. El vanguardismo y el modernismo del siglo XX, así como el rico patrimonio histórico-cultural que conserva Barcelona, la han llevado a convertirse en una las ciudades más bellas y turísticas del mundo.

En la ciudad han tenido lugar numerosos eventos internacionales que le han otorgado notoriedad mundial, por otro lado muy merecida. Uno de los más importantes fueron los Juegos Olímpicos celebrados en 1992 o la Exposición Internacional de 1929, por no hablar de las muchas ferias que cada año tienen lugar en la sede, como el Mobile World Congress o el Automobile Barcelona, acontecimientos que han hecho de Barcelona la perfecta anfitriona dentro del amplio sector de negocios. La gastronomía popular cuenta con un buen surtido de productos frescos y de temporada: alimentos típicos de la huerta, pescados, vinos espumosos, embutidos, postres típicos artesanos y el tradicional aceite de oliva. Una vez has vivido las fiestas mayores de los barrios más emblemáticos de Barcelona o las Fiestas de la Mercè, los visitantes ya no pueden dejar de acudir año tras año. Los increíbles centros de exposiciones y congresos, playas urbanas, su gran aeropuerto y sus increíbles conexiones de comunicación con Francia hacen de Barcelona una ciudad de imprescindible visita.

El alquiler de coches en Barcelona es una oportunidad única para aprovechar el viaje con verdadera emoción, para disfrutar de todo lo bueno que ofrece la ciudad, para hallar la inspiración en cualquiera de sus calles o ver los fantasmas del pasado expuestos en sus tesoros arquitectónicos o sus hermosas obras de arte.

Panorama, Barcelona

Un trocito de historia catalana

El pasado de esta gran ciudad sigue latente en cada esquina, adoptando numerosas formas como restos pasados, piezas de arte o fachadas y edificios. El castillo de Montjuic pertenece a la Edad Antigua, aunque los primeros restos de un área poblada hallados en pleno barrio del Raval y otras zonas de Barcelona proceden del Neolítico. También han sido hallados los restos de un pueblo íbero cuyos habitantes eran los layetanos. Se cree que la ciudad pudo haberse fundado por orden de los cartagineses, aunque los romanos se apoderaron de la ciudad en el 218 a. C. En un primer momento, el territorio se convirtió en una fortificación en clave militar, pero con el tiempo el comercio pasó a ser su actividad económica principal. En la Edad Media, más concretamente en el siglo V, los visigodos la convirtieron en su territorio durante algunos años. Un tiempo después, la lucha por convertirla en ciudad cristiana o musulmana duraría bastante hasta que en el año 985, el político y militar andalusí Almanzor devastó la ciudad. Por suerte, Borrell II la reconstruyó y a partir de ahí la ciudad resurgió de las cenizas para convertirse en un territorio comercial destacado que dominaba el Mediterráneo.

Fueron momentos muy duros para la ciudad por los diferentes sucesos ocurridos en la Edad Moderna con la Guerra de los Segadores, que comenzó en 1640 con el asesinato del noble de Santa Coloma a mano de los campesinos sublevados, y la Guerra de Sucesión, un conflicto sin precedentes que no terminaría hasta 1713, año en el que se llevó a cabo la firma del tratado de Utrecht.

La Revolución Industrial provocó que Barcelona se convirtiera en uno de los centros neurálgicos de la actividad cultural, económica y política del país. La economía se recuperó, muy especialmente como consecuencia del comercio textil de algodón. Barcelona era toda ella plenitud con una increíble expansión demográfica y nuevas industrias que necesitaban espacio frente a las murallas y la zona militar que invadía los territorios de la zona exterior. La idea era construir a lo largo y ancho de esa área llana (que hasta ese momento tan solo era utilizada con fines agrícolas por los campesinos), algo que se consiguió en 1897, cuando la ciudad pudo derribar finalmente sus murallas. A partir de aquí, el desarrollo industrial y urbano fue en aumento gracias a las ideas y proyectos urbanísticos ideados por Ildefonso Cerdá.

A principios del siglo XX, el crecimiento económico de Barcelona se convirtió en algo destacado, el puerto y el metro fueron una consecuencia de ese impulso y Barcelona parecía estar viviendo un buen momento hasta que la Guerra Civil Española comenzó a paralizarlo todo y hacer estragos en la ciudad como consecuencia de los bombardeos de marzo de 1938. Tras ese periodo de inestabilidad llegó la calma y el franquismo promovió una nueva etapa de fructificación para Barcelona con un fuerte desarrollo industrial que generó muchos puestos de trabajo y con ellos la aparición de barrios obreros, trolebuses y una modernizada red de metro y ferrocarril. De cualquier forma, un nuevo impulso económico llegó tras el fallecimiento del general Franco y la unificación de la Unión Europea.

Un poco de cultura a manos de la ciudad condal

Si de algo puede presumir Barcelona es de arte y cultura, con multitud de museos diferentes para disfrutar de lo más destacado de la ciudad. El Museo Nacional de Arte de Cataluña es uno de los más importantes de la ciudad, gracias a su completa colección de arte Románico, fruto de la fusión del Museo de Arte de Cataluña y del Museo de Arte Moderno, y algunas secciones de gran interés dedicadas a los grabados, a la fotografía y a la numismática o colección de monedas o papel de moneda. Otra de las uniones entre museos más populares de Barcelona surge con el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Cataluña formado por el Museo de Geología, el de Zoología, el Jardín Botánico y algunas de las colecciones que forman parte del Forum. El Disseny Hub Barcelona forma parte de otra unificación, en este caso, del Museo de las Artes decorativas y el Museo Textil y de la Indumentaria.

También son de obligada visita los museos dedicados a artistas populares como el museo Picasso, la fundación Joan Miró y la fundación Antoni Tàpies. Otros de los museos que reciben más visitas a lo largo del año son: el museo del Fútbol Club Barcelona ubicado en el Camp Nou, el Museo de Pintura Contemporánea, el CaixaForum, el Museo de Historia, el CosmoCaixa y el Museo de la Pedrera, entre otros. Los teatros, los cines y la música en directo también forman parte del engranaje cultural de Barcelona. En la avenida del Paralelo se encuentran concentrados diversos teatros, aunque los más atractivos por los visitantes son: el Teatro del Liceo por sus afamadas óperas, el Teatre Lliure con sus destacadas obras vanguardistas y el Teatro Nacional de Cataluña con las representaciones de grandes clásicos, entre otros. Cine europeo, de autor, en versión original y un largo etcétera, Barcelona es amante del buen cine, de ahí que contemple tantas salas y ofertas cinematográficas. Tanto igual sucede con la música en vivo en su más amplia variedad de géneros, desde la ópera del Teatro del Liceo hasta la Orquesta Sinfónica de Barcelona dispuesta en el Auditorio, pasando por los locales de jazz, música electrónica o hip hop, por no hablar de los conciertos multitudinarios que se organizan en verano, en los que participan artistas reputados de la talla de U2 o Bruce Springsteen. Festivales de música como el Sónar o el Festival Primavera Sound también ponen el acento a una Barcelona muy musical plagada de eventos.

Sagrada Familia, Barcelona

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Estas nuevas formas de consumo han avanzado a pasos agigantados y ahora representan una actividad muy demandada. Los servicios resultan muy baratos y la forma de proceder no puede ser más ágil y sencilla. Alquiler de furgonetas para mudanzas, vehículos de lujo para bodas, coches económicos para ir de vacaciones o de fin de semana,etc. Cualquier motivo puede ser una buena excusa para alquiler el coche que mejor se adapte a tus necesidades en función de cada ocasión.

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